martes 16 de junio de 2009

La trinchera (avance)

Dejo atrás las trincheras, llenas de ombligos y faltas de neuronas. Abandono esa guerra, que a ningún sitio conduce. Colecciono algún que otro cadáver, pero sobre todo el mio, lleno de heridas. Abandono aquél fusil, como quien abandona un pasado.

miércoles 10 de junio de 2009

La verdad suspensiva

El pobre chico se levantaba cada mañana sin saber porqué lo hacía. Hasta que un día se encontró en un espejo y se volvió a la cama: la verdad que existe sobre uno mismo es mucho más inalcanzable que el minuto siguiente. Cuando aparece de golpe una realidad desnuda, tendemos a abrigarnos de mentiras y excusas. Le gritamos a la muerte para que nos lleve, siempre, cuando la vida se nos aparece de repente y nos devuelve una imagen llena de arrugas.

El cuarto punto suspensivo es una evocación permanente.

lunes 1 de junio de 2009

Las mariposas y la letra

Me gusta el café de ayer y cuando acaba de llover y la ventana parece un espejo punteado de tormenta. Me gustan los domingos por la tarde de agosto. Me gustaba aquella chica que no sabía nada de las tormentas, ni de los veranos, ni de agosto, porque yo le preguntaba y ella no contestaba. Hasta que llegó un día en que las mariposas salieron volando.

Ahora que me sigue gustando todo lo de antes, me ha dado por dejar de preguntar. Sin embargo, ni aún así aparecen las respuestas. no aparecen ni las mariposas.

Tengo un amigo con una vida demasiado sencilla.

Tengo miedo de que un día no aparezca ella, la letra, loca, y se me quede el silencio pegado a la piel. Tengo tanto miedo a ese día nuclear que casi ni me atrevo a pensarlo.

Entre la ausencia de ella y sus mariposas de mierda y la ausencia de ella, la loca tinta, me he quedado en un paréntesis de lunes que bien podría ser de domingo. Las certezas son un paraguas y la realidad es un punto suspensivo mucho más largo. El cuarto punto invita al suicidio...

jueves 28 de mayo de 2009

Yo en el mundo es una cosa distinta de yo

Hay una guitarra hueca como todas que esta noche está sonando ahí afuera, en medio de la noche y la primavera. Y en medio de esa melancolía no estoy yo. A pesar del perfume de los geranios, del ir y venir de coches, a pesar de que cada brizna de aire tiene peso, a pesar de esa chiquilla que se atusa el pelo frente a mi ventana. A pesar de que esta vida cualquiera sigue pasando, sigue pasando sin mi.

El escritor que escribe continuamente sobre sí mismo no es él, sino una recreación de aquello que quiere ser. Siempre se escribe sobre lo que nos hubiera gustado vivir, siempre se componen canciones sobre un tipo parecido a nosotros pero muchos más guapo. Supongo que Nietsche tenía razón.

Miro por la ventana y veo una vida que no es mía, aunque viva en ella. Nada cambiaría si no estuviese, aunque al mismo tiempo todo sería diferente.

Cada mañana las telarañas tejen una especie de sombra en mis ojos, disfrazados tras cualquier pose estudiada, como si fuese el carmín de aquella puta que me negué a pagar. Sus medias eran una tentación tan nítida que se me revolvieron las tripas. Yo soy aquél adolescente que llegó tarde a su tarde con la historia. Aquél que ahora ve a José Coronado en la televisión y le da envidia el bifidus de los cojones.

El caso es que al hablar de uno en un papel, parece como si el resto de las cosas dejaran de tener sentido. Los límites son el blanco y la tinta el oxígeno, podría decirse. Leo estos días la carta que le escribió Umbral a su mujer. Habla de él, y su mujer es una excusa demasiado bonita. Entonces, ¿Qué es la primera persona? Supongo que una frustración constante, una especie de sombra permanente de la que somos incapaces de despegarnos.

Yo en el mundo es una cosa distinta de yo.

Yo no soy lo que he vivido, sino aquello que desearía vivir. Somos lo que nunca seremos, una escenificación del deseo. Recuerdo aquella chica con los ojos grandes, a la que nunca me atreví a decirle la verdad. En ese momento, hace un cuanto, yo era un chabal abrazado a una chiquilla de ojos grandes, y no un mocoso y su pañuelo.

Creo.

jueves 21 de mayo de 2009

Actualización

Hola, ¿cómo te va? ¿a quién has engañado hoy? Seguro que a unos cuantos benditos que ahora son parte de tu colección de cadáveres exquisitos, que diría el clásico. Lo peor es que el último no es cualquiera.

Desconfío por sistema de las personas que se pasan la vida definiéndose. "Yo es que soy muy sincero"; "yo no soy así"; "yo es que cuando me hacen daño, no olvido"; "yo es que soy de las que van de frente, si algo me molesta, pues lo digo". ¿Qué vas a ser sincero?, ¿cómo dices que eres?, ¿pero tú sabes lo que es el olvido o lo has leído en la ELLE?, ¿y dices que vas de frente? A la obra te mandaba yo, a picar piedra, o a alguna biblioteca, que ahora las hay al aire libre y para que puedas seguir retocandote el pelo mientras lees algo más que las instrucciones de tu crema hidratante.

Ahora que estás lejos, amigo, no se muy bien a quien contarle estas frustraciones diarias. Porque me da la sensación de que las cosas están cambiando últimamente. Ayer me hacían una foto y luego unas cuantas risas y mañana seguiré contando cosas por la radio (¿pero qué hago hablando de mi?)

El caso es que mientras todo pasa, hay cosas que pasan de diferente forma. Por ejemplo ella, que parece diferente a las demás.